El tabi es una tipología de calzado tradicional japonesa, originalmente concebida como una media textil con separación del dedo mayor. Su diseño respondía a criterios funcionales vinculados al equilibrio, la estabilidad y la adaptación del calzado a la anatomía natural del pie.
Con el desarrollo de las sandalias tradicionales japonesas, el tabi se consolidó como parte fundamental del sistema de vestimenta. La incorporación de una suela dio lugar al jika-tabi, utilizado principalmente en contextos laborales por su mayor contacto con el suelo y control del movimiento.
Más tarde, el diseñador belga Martin Margiela reintrodujo el tabi en la moda contemporánea occidental, resignificándolo como un objeto conceptual y experimental.
Tari retoma esta tipología desde una perspectiva local, a través de producciones a baja escala.
El proyecto se inscribe en una línea de trabajo que vincula experimentación, diseño contemporáneo y oficio artesanal.